Mantener un adecuado control de la enfermedad es una responsabilidad compartida entre médico y paciente
1. Conocer todo lo posible sobre diabetes. Ya que mientras más sepa la persona sobre su enfermedad, tiene mayor disposición a colaborar en el cuidado, manejo y control. "Sobre todo, los médicos debemos sensibilizar al paciente a hacerse autoresponsable, pues de nada sirve si no está convencido de los beneficios que brinda el tratamiento".
2. Seguir un plan de alimentación y dieta. "La gente con diabetes debe procurar incluir todo tipo de alimentos. Sin embargo, aquí lo importante es cuidar horarios, cantidades y porciones. Por ejemplo, reducir las cantidades de azúcar, grasas saturadas y de sal, e incrementar el de granos enteros, frutas y verduras, ya que éstos proporcionan vitaminas, minerales, fibra y otras sustancias importantes para la buena salud".
3. Cumplir con un programa de actividades físicas. "Esta acción ha demostrado beneficios en la disminución de peso y control de la glucosa en la sangre de los pacientes con diabetes; el desarrollo de un plan de ejercicio físico debe ser individualizado, programado y monitoreado".
4. Ingerir medicamentos hipoglucemiantes. El médico tratante evalúa a cada paciente para determinar si necesita fármacos, de qué tipo, a partir de cuándo y frecuencia de consumo. Ya que en la actualidad existen fármacos llamados hipoglucemiantes que ayudan a disminuir la presencia de glucosa en la sangre mediante diversos mecanismos.
Por ejemplo, unos aumentan la secreción de insulina, otros disminuyen la resistencia del organismo a esta sustancia, unos más interfieren en procesos del hígado y otros más retardan la absorción intestinal de los carbohidratos, lo que contribuye a regular el aumento de glucosa después de los alimentos.
5. Monitorear constantemente la glucosa. Otra acción de probada eficacia en el apego al tratamiento es el automonitoreo de cifras de glucosa, pues ello permite visualizar la respuesta del organismo a dieta, ejercicio y medicamentos, y en caso de alguna anomalía, el paciente puede tomar medidas inmediatas tendientes a estabilizar sus niveles.
"Existen modernos glucómetros libres de calibración, como el Ascensia Contour, característica innovadora que permite brindarle al paciente lecturas con hasta un 96 por ciento de exactitud, y mediante un programa informático adicional (Ascensia Winglucofacts) puede transmitir a la computadora los 240 registros que guarda en su memoria y compartirlos en línea con el médico tratante".
6. Atender complicaciones específicas de diabetes. "Por ejemplo, una de las más importantes y graves es la neuropatía diabética, que altera funciones nerviosas como la sensibilidad e ignorarla puede derivar en ulceraciones, gangrena e incluso amputación del miembro afectado. La introducción de nuevos fármacos a base de ácido tióctico, sirven para atender los síntomas y riesgos de la neuropatía diabética, e incluso detener y revertir en alguna proporción el daño".
7. Acudir al médico constantemente. Si el paciente ya ha presentado algún problema asociado a la diabetes, debe haber un mayor apego al tratamiento y más estrictas metas de azúcar, colesterol y presión sanguíneas. Todo ello con el fin de evitar o retardar al máximo los más devastadores efectos de la diabetes.
Los investigadores de la Universidad de Michigan tienen nuevas claves sobre qué se descarrila a nivel celular en la diabetes tipo 2.
25 may 2008 (azcentral.com)
Sus resultados, que se publican en la edición reciente de la revista Journal of the American Chemical Society (JACS), cuestiona las opiniones convencionales sobre la forma en que se inicia la enfermedad y podría conducir al desarrollo de medicamentos para el tratamiento, además de la diabetes de otras enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
Una de las características más salientes de la diabetes tipo 2 es la presencia de grumos de fibras de proteína llamadas amiloides en las células del páncreas que producen la insulina. La investigación anterior ha sugerido que la formación de amiloides de alguna manera daña las membranas que rodean estas células, las mata y precipita la diabetes.
Pero el profesor de química y biofísica Ayyalusamy Ramamoorthy y sus colaboradores muestran en el nuevo estudio que el daño puede ocurrir independientemente de la formación de amiloides y que la proteína involucrada, conocida como islote de proteína amiloide polipéptido (IAPP por su sigla en inglés) tiene regiones separadas responsables por la formación de amiloides y el trastorno de la membrana.
Antecedentes
Ya se sabía que las fibras amiloides mismas no son especialmente dañinas para las células, pero se pensaba que el proceso de formación de amiloides podía generar compuestos intermedios tóxicos que causaban el daño a la membrana.
Este asuntos ha sido materia de gran debate", dijo Ramamoorthy.
El grupo de la UM, que rompió un extremo de la proteína y probó las propiedades del fragmento resultante, encontró que el fragmento puede trastornar las membranas y causar la muerte de la célula de manera tan eficaz como la proteína completa, sin la formación de amiloides.
Luego los investigadores compararon la forma humana de la IAPP con la versión en ratas, que no causa la muerte de células, y encontraron que la diferencia de un solo aminoácido (el bloque de construcción de las proteínas) es responsable por la toxicidad.
El síndrome metabólico predice el riesgo de diabetes en personas de más edad
26 may 2008 (diariomedico.com)
El síndrome metabólico sólo aumenta el riesgo de diabetes en las personas de mayor edad, y no así el de patologías cardiovasculares. Ésta es la conclusión principal a la que ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) en un estudio que se publica en The Lancet.
Para llegar a esta conclusión el equipo que dirige Naveed Sattar analizó los datos del estudio Prosper, que incluía a 4.812 personas no diabéticas de entre 70 y 82 años, y corroboraron estos datos con otro estudio prospectivo, el BRHS, en el que participaron 2.737 hombres no diabéticos de entre 60 y 79 años.
En el estudio Prosper se produjeron 772 casos de enfermedades cardiovasculares y 287 de diabetes en un periodo de tiempo de tres años. El síndrome metabólico no se asoció con un aumento del riesgo de patología cardiovascular en quienes no presentaban alguna patología en el momento de comenzar el estudio, pero sí se relacionó con un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar diabetes. Los resultados fueron similares en los participantes con patología cardiovascular.
Por su parte, en el estudio BRHS se dieron 440 casos de enfermedades cardiovasculares y 105 de diabetes a lo largo de siete años. En este caso el síndrome metabólico se asoció con un incremento modesto -del 27 por ciento- del riesgo de enfermedad cardiovascular, pero con un riesgo hasta seis veces superior de sufrir diabetes.
En ambos estudios el índice de masa corporal, el perímetro abdominal, las cifras de triglicéridos y los picos de glucosa no se asociaron con riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, estos cinco componentes sí se relacionaron con el riesgo de desarrollar diabetes.
Basándose en estos datos los autores apuntan que "el síndrome metabólico y sus componentes están asociados con la diabetes tipo 2 pero tienen una relación débil o inexistente con el riesgo vascular en las poblaciones ancianas.
Esto sugiere que los intentos para definir criterios que predigan simultáneamente el riesgo de sufrir tanto patologías cardiovasculares como diabetes son inútiles". En lugar de disponer de un criterio combinado, la clínica debe seguir estableciendo criterios de riesgo óptimos y por separado.
La bomba cardiovascular
22 may 2008 (publico.es)
Si en un concurso de conocimiento general se preguntara sobre la enfermedad que se trata con inyecciones de insulina, hasta el participante menos formado sabría responder correctamente. Pero, ¿qué pasaría si se preguntara sobre la primera causa de amputación de extremidades o de ceguera en los países desarrollados? Es probable que la respuesta no fuera tan unánime a pesar de ser exactamente la misma: la diabetes.
La Diabetes Mellitus (DM) afecta a alrededor del 10% de españoles (más de cuatro millones). De estos, más del 90% padece DM 2, el tipo de diabetes más asociado al estilo de vida. Hace 10 años, se calcula que el porcentaje no superaba el 4%, según explica el asesor médico de la Fundación para la Diabetes y responsable de la Unidad de bombas de Insulina del Hospital Clínico de Madrid, José Ramón Calle.
La curva ascendente que se observa en España es común a la mayoría de los países desarrollados, donde el estilo de vida sedentario y la dieta rica en grasas han ganado terreno a los estilos de vida más saludable. La DM está provocada por un aumento de los niveles de azúcar en sangre.
Ante este problema, asociado directamente al aumento de la obesidad –especialmente en los niños y jóvenes– ,la alarma ha saltado entre las sociedades científicas y las autoridades sanitarias. “Hace unos años, un niño con DM 2 era una anécdota, ahora no es para nada tan raro”, apunta Calle.
La revista The Lancet dedica hoy un número especial a la DM, con un editorial titulado El desafío global de la diabetes. Las cifras son muy poco esperanzados: se estima que 246 millones de adultos la padecen hoy y que la cifra subirá a 380 millones en 2025. La gran paradoja de la DM 2 es que, siendo una de las enfermedades cuya forma de prevención se conoce más, su incidencia no se consigue frenar.
En diversos estudios en los que se ha ofrecido a personas prediabéticas cambiar su estilo de vida (por ejercicio y dieta sana) se ha visto que una intervención a tiempo evita la diabetes. Hoy mismo, The Lancet se hace eco de un trabajo de investigadores chinos que demuestra que practicar deporte y cambiar los hábitos alimenticios durante seis años retrasa la aparición de la DM 2 hasta 14 años. Sin embargo, a nivel global, las recomendaciones “no están funcionando bien”, apunta Calle.
Parte del problema está en la concienciación de la sociedad, que no percibe la DM como una enfermedad grave, a pesar de ser la culpable del 6% de las muertes a nivel mundial, cifra “conservadora” según este experto. Además de poder prevenirse, el curso de la dolencia varía de forma sustancial según su abordaje. Subraya Calle: “Lo que mata de la diabetes son sus complicaciones y, si alguien consigue un buen control del azúcar –algo posible con los fármacos actuales y los cambios en el estilo de vida–, compra todas las papeletas para evitarlas”.
Pero aunque la fórmula parezca muy fácil –comer bien y moverse– ni prepacientes ni enfermos la aplican. “Les cuesta menos medirse la glucosa o tomar los fármacos que ponerse a hacer ejercicio”, incide Calle. A falta de un cambio radical de hábitos, el desafío global de la diabetes seguirá dando quebraderos de cabeza a médicos y pacientes por muchos años.
La diabetes y la obesidad son dos "epidemias gemelas" que crecen hoy "a un ritmo alarmante"
26 may 2008 (europapress.es)
La diabetes y la obesidad son dos "epidemias gemelas" estrechamente relacionadas entre sí y cuya prevalencia está creciendo "a un ritmo alarmante" en todo el mundo, hasta el punto de que, si no se toman medidas urgentes, más de 700 millones de personas tendrán problemas de obesidad en 2015 y 380 millones padecerán diabetes en 2025, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Estas son algunas de las conclusiones del estudio titulado 'El peso en el mundo' que han elaborado el doctor Vivian Fonseca, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tulane (Estados Unidos); el doctor Andreas Liebl, del Centro de Diabetes y Metabolismo (Alemania), y el profesor Frank Snoek, del Centro Médico de la Universidad Vrije (Holanda).
Este informe, patrocinado por Novo Nordisk, será presentados en el 50 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), que se celebrará la próxima semana en Bilbao a partir del miércoles 28 de mayo, Día Mundial de la Nutrición. En su páginas, advierten de la necesidad de una intervención urgente para parar el crecimiento "descontrolado" de estas enfermedades.
En concreto, los expertos señalan que, en 1994, se predecía una cifra de 239 millones de diabéticos para el año 2010 y que en la actualidad, esta predicción se ha visto "desbordada", ya que hay cerca de 246 millones de diabéticos en el mundo, muchos por obesidad.
"Las cifras de obesidad resultan aún más preocupantes, pues la prevalencia infantil está experimentando incrementos gigantescos", apunta el trabajo, donde recuerdan que, según la OMS, en estos momentos, hay 1.600 millones de adultos mayores de 15 años con sobrepeso y al menos 400 millones con obesidad clínica.
'DIABESIDAD', UN "CÓCTEL EXPLOSIVO"
Los autores del estudio señalan que esta "epidemia conjunta" de diabetes y obesidad está reduciendo las esperanzas de vida en todo el mundo y podría llegar a causar más muertes que el tabaco, ya que esta combinación forma un "cóctel explosivo" por ser "factores de riesgo de primera magnitud para desarrollar una enfermedad cardiovascular, como el infarto de miocardio, el ictus o la insuficiencia renal".
Otra de las conclusiones hace referencia al hecho de que "el aumento de peso es un problema frecuente con la insulinoterapia tradicional y el temor acerca de este problema supone una de las mayores barreras para iniciar o intensificar la insulinoterapia y pueden modificar notablemente el cumplimiento terapéutico".
Para los especialistas, el control de la glucemia sigue siendo "el objetivo principal" de esta lucha, aunque añaden que evitar el incremento ponderal debe considerarse hoy "un aspecto fundamental del tratamiento de la diabetes, sobre todo si se incorpora el tratamiento con insulina". "La elección cuidadosa de los tratamientos y la vigilancia de la dieta y de las medidas generales ayudan a minimizar el incremento ponderal de los pacientes diabéticos", aseveraron