Guatemala, 7 de febrero de 2012
 
 
 
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Analizan una reforma para limitar y prohibir la publicidad de esos productos en programas para niños y jóvenes.
 
20 Abr 2008 (lalagun4.com)
 

La razón es que los menores de edad y los jóvenes son los consumidores que están sufriendo más problemas como obesidad, desnutrición y diabetes.

Sólo después de Estados Unidos en el consumo a nivel mundial y con el primer sitio en las bebidas de cola, México cuenta con poco más de 100 millones de habitantes que ingieren en promedio 150 litros de esos productos al año, frente a 80 litros de leche, según estudios de la Secretaría de Salud (SSA).

Ante esa situación, la Cámara de Diputados analiza una reforma a la Ley General de Salud que plantea limitar, regular y dirigir la publicidad de refrescos a la población mayor de 18 años y prohibir que esas bebidas sean anunciadas en programas orientados a niños y adolescentes.

La diputada Guadalupe Flores Salazar, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), presentó la iniciativa que pretende revertir los altos niveles de obesidad, desnutrición y diabetes entre la población infantil mexicana.

"La publicidad televisiva de bebidas no alcohólicas, especialmente refrescos, deberá estar dirigida a una población mayor de 18 años, prohibiendo todos los anuncios de esos productos en programas que ven regularmente grupos de niñas, niños y adolescentes", destaca la iniciativa que se analiza en comisiones.

De acuerdo con el proyecto, en promedio, cada mexicano ingiere 150 litros de bebidas industrializadas al año, es decir se consumen más que el agua.

"Gastamos más dinero en la compra de refresco que en la de tortillas y frijoles, y es en el hogar donde se inicia el consumo de refresco, sustituyendo con esto también la ingesta de agua", alertó a la legisladora.

A su vez, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que las familias con ingresos más bajos destinan 7.3 por ciento de su gasto total a la compra de refrescos y aguas carbonatadas.

"Algunos daños ocasionados por el consumo de refresco son caries, descalcificación, sobrepeso, desnutrición, gastritis, diabetes, alteraciones mentales, entre otras patologías", señaló.

El laboratorio Profeco reportó que las bebidas de cola contienen cafeína, y que tanto las presentaciones con azúcar como las de dieta representan un aporte calórico importante y carecen de valor nutritivo.

Datos otorgados por el Instituto Nacional de Salud Pública, a través del Departamento de Enfermedades Crónicas y Dieta del Centro de Investigación en Nutrición y Salud, revelan que en ocho años aumentó 37 por ciento el consumo de refrescos y disminuyó en una tercera parte la ingesta de frutas y verduras.

Entre 1999 y 2005 la frecuencia del sobrepeso y la obesidad creció 12 por ciento, al pasar de 60 a 70 por ciento, según los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006.

Científicos de diversas universidades han publicado que las mujeres que toman una refresco de lata al día tienen hasta 83 por ciento más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 que aquéllas que lo hacen menos de una vez al mes.

Un refresco de lata, por ejemplo, contiene casi 150 kilocalorías y 50 gramos de azúcar, que a menudo se añaden a la dieta diaria sin reducir la ingesta de calorías. Las bebidas de cola además contienen colorantes capaces de aumentar la resistencia a la insulina, según explican diversos expertos que estudian los efectos del refresco en la salud.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México es el segundo país de esa agrupación con mayor número de obesos y personas con sobrepeso, sólo superado por Estados Unidos.

México tiene 62.3 por ciento de adultos con sobrepeso y 24.2 por ciento de adultos obesos; como concentración urbana con mayor número de personas obesas o con sobrepeso, la ciudad de México gana el campeonato mundial.

El diputado Francisco Elizondo Garrido, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), afirmó que la obesidad es una de las consecuencias en la salud que puede ser propiciada por el abuso en el consumo del refresco, la nula actividad física de niños y adolescentes y el "bombardeo" publicitario de comida "chatarra".

Destacó que los medios de comunicación tienen un papel fundamental tanto en el consumo de bebidas gaseosas como de agua, porque con el "bombardeo" de publicidad incitan al consumidor a ingerir refrescos y agua de determinadas marcas, a cambio de adquirir determinados imagen y valores.

El secretario de la Comisión de Juventud y Deporte aseveró que la poca actividad física, aunada a la disponibilidad de refrescos en escuelas públicas y anuncios publicitarios en televisión y a la multiplicación de tiendas de comida rápida han provocado altos índices de obesidad en niños y adolescentes.

A su vez, el secretario de Salud, José Angel Córdova Villalobos, ha comentado la necesidad de que las empresas refresqueras moderen su publicidad e informen a los consumidores los daños que bebidas de ese tipo pueden causar a la salud.

Según Córdova Villalobos, el consumo de refrescos en México aumentó 60 por ciento en la última década, en tanto el de frutas y verduras se redujo 30 por ciento, situación que ha incidido en el aumento de casos de obesidad y en los indicadores de males como diabetes.

En el mismo sentido, el diputado federal Tomás Gloria Requena, del PRI, urgió adoptar medidas para reducir el consumo de bebidas y alimentos "chatarra" que ha derivado en el incremento de problemas como sobrepeso y obesidad entre la población infantil y juvenil.

En entrevista, comentó que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud 2006 la obesidad en niños que cursan la primaria se elevó 33 por ciento en los últimos siete años.

En la actualidad, 26 por ciento de los infantes entre cinco y 11 años padece esa problemática, agregó el legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Ante ello, propuso que se expida una Norma Oficial Mexicana para obligar a los fabricantes de botanas y refrescos que incluyan en la etiqueta de sus productos la leyenda: "El consumo en exceso de este producto puede causar obesidad y por consiguiente daños a la salud".

 
Proteína de la soja sería beneficiosa en la diabetes tipo 2
 
23 Abr 2008 (buenasalud.com)
 

Una dieta rica en proteína de soja tendría beneficios duraderos sobre el corazón, los vasos sanguíneos y los riñones de las personas con diabetes tipo 2 y enfermedad renal, informaron investigadores iraníes en la revista Diabetes Care.

En un estudio, los expertos hallaron que el consumo de proteína de soja tenía un impacto positivo sobre factores de riesgo cardiovascular e indicadores renales entre los diabéticos tipo 2 y los pacientes con enfermedad renal.

El equipo de la doctora Leila Azadbakht, de la Universidad de Ciencias Médicas de Isfahan, siguió a 41 pacientes con diabetes tipo 2 durante cuatro años.

Veinte de esas personas consumían una dieta con un 35 por ciento de proteína animal, un 35 por ciento de proteína de soja texturizada y un 30 por ciento de proteína vegetal.

Los 21 pacientes restantes, que actuaron como controles, tenían una alimentación con un 70 por ciento de proteína animal y un 30 por ciento vegetal. Estas personas recibieron el mismo tratamiento médico que quienes integraban la cohorte de soja.

Comparados con los controles, los pacientes que comían proteína de soja mostraban niveles mucho menores de azúcar en sangre en ayuno, colesterol total, colesterol LDL o "malo" y triglicéridos.

Además, los niveles de proteína C reactiva en circulación, que señalan la inflamación en el cuerpo, se redujeron, al igual que los niveles de indicadores urinarios de enfermedad renal.

Estudios a corto plazo han señalado estos beneficios con la proteína de soja, pero los investigadores indicaron que este sería el primer estudio que demuestra que esos efectos permanecen "estables con el consumo a largo plazo".
 
Controlar la diabetes en casa estresa
 
18 Abr 2008 (elmundosalud.elmundo.es)
 

Dos investigaciones británicas cuestionan la utilidad de los autoanálisis
La creciente epidemia de nuevos casos de diabetes tipo 2 ha hecho que en los últimos tiempos se propongan nuevos métodos para controlar mejor la enfermedad y abaratar los costes sanitarios que conlleva. Uno de ellos es dejar en manos de los pacientes no dependientes de insulina (los que sólo se tratan con terapia farmacológica) el control de sus niveles de glucosa en sangre. A través de un medidor, el enfermo –que ha recibido instrucciones previas de su médico- puede comprobar su estado y, en función de los datos, ajustar su dieta y la cantidad de ejercicio que practica.

Para muchos, este sistema permite implicar directamente al paciente en el manejo de su enfermedad, reforzando la importancia de los hábitos saludables. Sin embargo, para otros expertos, este método no es el más adecuado. Dos trabajos publicados en el último número de la revista 'British Medical Journal' (BMJ) dan la razón a la segunda corriente de opinión. Según sus datos, quienes 'autocontrolan' sus niveles de glucosa tienen más posibilidades de padecer estrés y depresión que el resto de diabéticos.

El primero de estos estudios, dirigido por Maurice O'Kane, de la Universidad del Ulster, analizó una muestra de 184 pacientes menores de 70 años que recientemente habían sido diagnosticados como diabéticos tipo 2. Aproximadamente la mitad de los participantes recibió instrucciones para autocontrolar sus niveles de glucosa, mientras que el resto debía acudir regularmente al médico para evaluar su estado.

Durante un año, los investigadores midieron cada tres meses la evolución de ambos grupos , evaluando tanto el estado de la enfermedad, como el impacto de la diabetes en la vida de los pacientes.

Los resultados de la investigación pusieron de manifiesto que no había diferencias entre los grupos en cuanto a la efectividad del control de la glucosa o en el número de casos de hipoglucemia que se produjeron. Sin embargo, los participantes del grupo de 'autoevaluación' presentaban más problemas de depresión y ansiedad que el resto de sus compañeros.

"Este grupo se asociaba con una puntuación 6 puntos superior en una escala para medir la depresión. Y también con una tendencia a un aumento en la ansiedad, aunque la satisfacción con el tratamiento no se viera alterada", explican los autores en su trabajo.

Estos investigadores sugieren que este efecto negativo detectado podría deberse a que los pacientes se ven sometidos a una disciplina de autocontroles regulares, sin notar beneficios palpables a corto plazo.

Distinto estudio, mismo resultado

En un análisis paralelo, otro equipo británico dirigido por Judit Simon (Universidad de Oxford), también detectó un aumento en los niveles de ansiedad y depresión entre los pacientes que medían personalmente sus niveles de glucosa en sangre.

Este trabajo, cuyo objetivo era evaluar la relación beneficio-precio de este método, analizó una muestra de 453 enfermos de diabetes tipo 2 que no necesitaban inyectarse insulina.

Sus resultados mostraron que la autoevaluación resulta a la larga más cara que los sistemas tradicionales de control.

"La autoevaluación en pacientes de diabetes tipo 2 que no dependientes de la insulina no parece ser rentable en cuanto a eficacia y costes, por lo que no debería recomendarse para el uso rutinario", afirman en su trabajo los investigadores, si bien reclaman más estudios que confirmen sus resultados.

En un editorial que acompaña a ambos trabajos en BMJ, Martin Gulliford señala que los resultados de este trabajo "añaden una perspectiva ética al debate que ya existía sobre los autoanálisis". Según explica este profesor de salud pública, hasta el momento sólo se había discutido sobre la relación de eficacia y precio de este método. "Estos nuevos estudios llaman la atención sobre sus potenciales daños [para la calidad de vida del paciente]", remarca este experto, que reclama más investigaciones al respecto.

 
El seguimiento por telemedicina de las embarazadas con diabetes gestacional reduce 'hasta un 30%' sus visitas al médico
 
18 Abr 2008 (diariosigloxxi.com)
 

Un estudio del Hospital Clínico San Carlos confirma también que las "consultas virtuales" aumentan la adherencia al tratamiento

El seguimiento de las embarazadas con diabetes gestacional a través de "consultas virtuales" por telefonía móvil permite reducir "entre un 20 y 30 un por ciento" las visitas al especialista que realizan estas mujeres al médico en los nueve meses de gestación y que "cuadruplica" las consultas que realizan el resto de embarazadas.

Este es uno de los datos que se desprende del estudio realizado por el Servicio de Endocrinología del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), cuyos resultados fueron presentados hoy en la jornada "El Uso de la Telemedicina en el Seguimiento de la Diabetes Gestacional", coordinada entre otros, por el profesor Pablo Gil-Loyzaga, de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

En este trabajo, que comenzó el pasado año bajo la dirección del doctor Alfonso Calle y en el que participaron un total de 100 mujeres con diabetes gestacional, se realizaron dos grupos, uno fue seguido asistiendo a la consulta y otro por médicos a través de "consultas virtuales" gracias al sistema Emminens desarrollado por Roche.

Se trata de un software móvil que permite a estas pacientes estar conectadas en todo momento y desde cualquier lugar con sus especialistas, a quienes pueden enviar por SMS los resultados de sus mediciones de glucosa en sangre sin necesidad de desplazarse al hospital. Por su parte, el médico visualiza la información a través de una aplicación en Internet que puede manejar desde su ordenador.

Según explicó a Europa Press el profesor Gil-Loyzaga, la telemedicina logró aumentar el número de determinaciones glucémicas por parte de las pacientes y aumentó la adherencia al tratamiento, esencial en su estado y para un control óptimo de su enfermedad.

LAS EMBARAZADAS QUE TRABAJAN Y "FALTAN" AL MÉDICO. "Entre las primeras 100 mujeres seguidas con telemedicina, se redujeron entre un 20 y un 30 por ciento las visitas presenciales al especialista y aumentó el cumplimiento terapéutico, porque en su mayoría eran jóvenes que trabajaban y que muchas veces, retrasaban o fallaban en sus visitas al médico", resaltó.

El experto asegura que las embarazadas con diabetes gestacional "multiplican por cuatro" las visitas al médico que tiene que hacer toda embarazada durante su periodo de gestación, una media de 22 en nueve meses. "Lo importante es reducir las visitas superfluas y algo novedoso, que la mujer pueda consultar al médico y enviar su prueba de glucosa al médico en el momento en que se sienta mal", apuntó.

"En el San Carlos prestamos el equipo de control domiciliario a estas mujeres durante el embarazo y después lo devuelven, un sistema que en el futuro debe financiar la Sanidad porque es simple y barato", explicó el profesor Gil-Loyzaga.

Según explicó el doctor Alberto Val, uno de los responsables del sistema de telemedicina desarrollado por Roche, para realizar estas "consultas virtuales" basta con instalar en el teléfono móvil de la embarazada un pequeño software que recibirá, por infrarrojos, los valores de glucosa en sangre que detecte la prueba que, a través de un pequeño pinchazo, realice la paciente en su propia casa.

El nivel de glucosa queda registrado en un medidor de glucosa y "pulsando un botón", según Val, estos datos llegan por SMS al médico que atienda a la embarazada, "en cualquier hospital y a cualquier teléfono móvil o dispositivo conectado a Internet".

 

 
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